La agricultura tradicional y la contaminación del agua: Retos

El acceso a los alimentos es uno de los grandes problemas que enfrenta la humanidad. Aproximadamente 700 millones de personas padecieron hambre en el 2019, una situación que ha empeorado como consecuencia de la pandemia por el COVID-19. Así, la necesidad de producir cada vez más alimentos, ante una población mundial en constante crecimiento, ha obligado a modificar las prácticas agrícolas en todo el mundo.

En este sentido, a lo largo del último siglo, se han implementado nuevas herramientas y sistemas de producción agrícolas con efectos negativos en el medio ambiente, especialmente en el agua dulce del planeta. Según un inventario global que se realizó en el año 2010, Hydrology and Earth System Sciences,  la agricultura es el mayor usuario de agua dulce, usando un promedio global del 70 % de  todos los suministros hídricos superficiales. Además, acorde a la FAO, en muchos países, la agricultura representa la principal fuente de contaminación del agua, como consecuencia del uso de agroquímicos, pesticidas, sales y otros contaminantes.

Desde 1960, el uso de fertilizantes minerales se ha multiplicado por diez, mientras que desde 1970 las ventas mundiales de plaguicidas pasaron de cerca de 1 000 millones de dólares EEUU anuales, a 35 000 millones de dólares al año. Además, el medio ambiente es rociado cada año a nivel global con 4,6 millones de toneladas de plaguicidas químicos. Tales actividades afectan no solo a los recursos hídricos, también conllevan daños a los cultivos y transmiten enfermedades a los consumidores y  agricultores.

Ante una problemática de esta envergadura, cabe preguntarse, ¿Qué se puede hacer para revertir la situación? En principio, las organizaciones internacionales conjuntamente con los Estados deben desarrollar políticas e incentivos que alienten a las personas a adoptar dietas más eco amigables, con una menor demanda de alimentos con gran huella ambiental, por medio de impuestos o subsidios.

Por otra parte, se debe disminuir el uso de fertilizantes y pesticidas en la producción de alimentos. Sin embargo, esta no es una tarea fácil. Por eso, el desarrollo de tecnologías que faciliten esta meta es vital para su cumplimiento. Es aquí cuando los métodos alternativos de cultivo, como la hidroponía y la aeroponía juegan un papel crucial. Su potencial, ya mencionado en otras entradas del portal, podrá ser un paso adelante para obtener alimentos con un menor impacto ambiental y una producción agrícola más nutritiva y eficiente. 

Referencias:

http://www.fao.org/news/story/es/item/1141818/icode/

https://gidahatari.com/ih-es/impactos-agricultura-recurso-hidrico

Jorge Hernandez.

Lic. Estudios Internacionales.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *